Cada vez somos más conscientes de cómo la formación no formal enriquece e integra nuevos valores en los centros educativos. Esta se revela como una herramienta poderosa para ampliar el currículo académico y, lo que es más importante, para fomentar la inclusión social y el desarrollo integral de nuestro alumnado Desde nuestra experiencia, la intervención artística y socioeducativa es la clave para desbloquear este potencial. No se trata solo de enseñar una técnica, sino de ofrecer a las y los estudiantes un espacio donde puedan expresarse, colaborar y conectar con su entorno de una manera significativa.

