Cada vez somos más conscientes de cómo la formación no formal enriquece e integra nuevos valores en los centros educativos. Esta se revela como una herramienta poderosa para ampliar el currículo académico y, lo que es más importante, para fomentar la inclusión social y el desarrollo integral de nuestro alumnado
Desde nuestra experiencia, la intervención artística y socioeducativa es la clave para desbloquear este potencial. No se trata solo de enseñar una técnica, sino de ofrecer a las y los estudiantes un espacio donde puedan expresarse, colaborar y conectar con su entorno de una manera significativa.
Arte con propósito: Talleres que transforman

Talleres de graffiti, pintura mural y artes plásticas: Diseñamos y ejecutamos programas adaptados a la diversidad de cada grupo. Desde la iniciación en el manejo del spray hasta la creación de murales comunitarios, estas actividades permiten a los jóvenes explorar su creatividad, adquirir nuevas habilidades y, sobre todo, dejar una huella visible en su propio centro. Es una forma tangible de ver cómo el arte puede embellecer y dar voz.
Impacto comunitario y dinamización cultural: Vamos más allá de los muros del colegio. Fomentamos la conexión con el entorno a través de proyectos de dinamización cultural que pueden involucrar a asociaciones de vecinos y colectivos locales. Esto abre un mundo de experiencias para el alumnado, permitiéndoles comprender el papel del arte en la comunidad y en la construcción del tejido social.
Ocio creativo e inclusivo: No olvidamos la importancia del juego y la diversión. Nuestras actividades infantiles y de ocio cultural están diseñadas para fortalecer el tejido social desde la base, ofreciendo alternativas saludables y creativas que promueven valores de respeto, colaboración y participación desde las edades más tempranas.

Habilidades para la Vida: aprender haciendo
Esta formación no formal ofrece a las y los estudiantes una oportunidad única para contactar con experiencias reales de dinamización de actividades de ocio sociocultural. Es un laboratorio práctico donde pueden:
Aprender a coordinarse en equipo: Desde la planificación de un mural hasta la organización de un evento, la colaboración es la piedra angular.
Organizar tareas y gestionar proyectos: Adquieren responsabilidades y aprenden a estructurar el trabajo para lograr un objetivo común.
Estimular la cohesión y la comunicación: El arte se convierte en un lenguaje universal que une y facilita el diálogo entre participantes con diferentes perfiles y habilidades.
En definitiva, integrar el arte y la educación no formal en los centros educativos no es solo una opción, es una necesidad. Es apostar por una educación que mira al futuro, formando ciudadanos y ciudadanas no solo con conocimientos, sino con herramientas personales y sociales para ser agentes activos de cambio en sus comunidades.
¡Contáctanos y diseñemos un proyecto a medida! I asociacion.amaras@gmail.com






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Asociación basada en promover a través de la expresión artística y la participación social, una educación en valores